21/6/17

Swiss Army Man

Hace un par de semanas fui a la filmo. No iba con muchas esperanzas a ver Swiss Army Man, de ella sabía lo que todo el mundo: que Daniel Radcliffe interpretaba a un soldado muerto que revive y se pasa toda la película trempado y tirándose pedos. Swiss Army Man es una película deliveradamente escatológica, con un gusto por la caca, culo, pedo, pis que harán las delicias de un espectador de tres años... Pero es también una de las películas más profundas, conmovedoras y bonitas que he visto en los últimos meses.

Paul Dano es un náufrago suicida que justo antes de colgarse en la playa observa el cuerpo de un hombre en la orilla. Consigue deshacerse de la soga y gracias a los pedos del fiambre, al que usa como lancha motora, llega al continente. Una vez allí, él y su amigo zombie irán hablando de su vida -de qué es la vida, el amor, la pasión, la tristeza, la decepción, ¿cómo se le explica eso a un muerto?- mientras intentan llegar a la civilización, a todas luces idealizada por los protagonistas. La película tiene magia, emoción,  misterio, vida, más allá de sus cacas y de sus pedos. Y Daniel Radcliffe está inmenso.